Causal de divorcio: sevicia, amenazas o injurias graves
Causal de divorcio: sevicias, amenazas o injurias graves.
Revisemos otra causal de divorcio que se puede actualizar por tres situaciones distintas pero que pueden estar ligadas, la sevicia, las amenazas o las injurias graves de un cónyuge para otro. Lo primero que le llamará la atención, como a mí en algún momento, es qué contexto y significado tiene cada uno de esos conceptos. Vayamos primero por sus conceptualizaciones.
¿Qué es la sevicia? Es el trato cruel o la crueldad excesiva que una persona da a otra. ¿Qué es la amenaza? Dar a entender con actos o palabras que se quiere hacer algún mal a alguien. ¿Qué son las injurias? Esta palabra tiene dos significados, uno que es el agravio, ultraje de obra o de palabra, y otro que es muy específico del derecho que se utiliza para denominar a un delito que consiste en la imputación a alguien de un hecho o cualidad en menoscabo de su fama o estimación, que en México se le conoce como “difamación”.
No utilizaremos en esta ocasión la imputación de un delito de un cónyuge a otro porque esto por sí mismo es una causal de divorcio, la cual analizaremos en otra entrega.
Pensemos en un matrimonio en donde la mujer es sumisa y el hombre es un patán, y ante la menor provocación le grita a su esposa, le hace que duerma en el suelo, aunque tiene un buen salario le da cantidades insuficientes de dinero para los gastos del hogar, por cualquier motivo.
Me acuerdo que Héctor Suárez hacía un sketch con Amaranta Ruiz (Rigoberta) donde personificaban un matrimonio “Rigoberta y Leodegario Buenaventura”, utilizaban como fondo musical la canción “sin ti” del trio “los panchos” y el esposo se la pasaba insultando, ignorando, humillando, dándole malos tratos frente a otras personas; y se decían “gorgojo rancio”, “desgraciada”, “peneque”, “idiota”, “alacrán”, “cacatúa desmañanada”, “infeliz tapón de sidra”, entre otros insultos.
Revisemos otra causal de divorcio que se puede actualizar por tres situaciones distintas pero que pueden estar ligadas, la sevicia, las amenazas o las injurias graves de un cónyuge para otro. Lo primero que le llamará la atención, como a mí en algún momento, es qué contexto y significado tiene cada uno de esos conceptos. Vayamos primero por sus conceptualizaciones.
¿Qué es la sevicia? Es el trato cruel o la crueldad excesiva que una persona da a otra. ¿Qué es la amenaza? Dar a entender con actos o palabras que se quiere hacer algún mal a alguien. ¿Qué son las injurias? Esta palabra tiene dos significados, uno que es el agravio, ultraje de obra o de palabra, y otro que es muy específico del derecho que se utiliza para denominar a un delito que consiste en la imputación a alguien de un hecho o cualidad en menoscabo de su fama o estimación, que en México se le conoce como “difamación”.
No utilizaremos en esta ocasión la imputación de un delito de un cónyuge a otro porque esto por sí mismo es una causal de divorcio, la cual analizaremos en otra entrega.
Pensemos en un matrimonio en donde la mujer es sumisa y el hombre es un patán, y ante la menor provocación le grita a su esposa, le hace que duerma en el suelo, aunque tiene un buen salario le da cantidades insuficientes de dinero para los gastos del hogar, por cualquier motivo.
Me acuerdo que Héctor Suárez hacía un sketch con Amaranta Ruiz (Rigoberta) donde personificaban un matrimonio “Rigoberta y Leodegario Buenaventura”, utilizaban como fondo musical la canción “sin ti” del trio “los panchos” y el esposo se la pasaba insultando, ignorando, humillando, dándole malos tratos frente a otras personas; y se decían “gorgojo rancio”, “desgraciada”, “peneque”, “idiota”, “alacrán”, “cacatúa desmañanada”, “infeliz tapón de sidra”, entre otros insultos.
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